El aparato ideológico de la globalización

Estamos de acuerdo a medias, no deja de ser un razonamiento interesante aunque incompleto, ¿quién se acuerda de Zelaya?

"En la nueva guerra ideológica que origina la globalización, los medios de comunicación se utilizan como arma de combate. Han abandonado la función de “cuarto poder” y aspiran a defender sus privilegios de casta. Como en otros tiempos lo hacía la oligarquía terrateniente, los actuales propietarios de “latifundios mediáticos” se oponen a cualquier tipo de reforma social y a cualquier redistribución un poco más justa de las inmensas riquezas nacionales.

Los casos citados son un claro ejemplo de la nueva situación internacional en la que varios grupos mediáticos, ahora rabiosos, asumen abiertamente su nuevo rol de perros guardianes del desorden económico establecido y su nueva condición de poder antipopular. Estos grandes grupos no sólo se erigen en poder mediático sino que también se han convertido ante todo en el aparato ideológico de la globalización.

Ya no actúan como medios de comunicación sino como auténticos partidos políticos. No reivindican el derecho a la crítica sino que se alzan como oposición ideológica. Su verdadera misión es la de frenar las reivindicaciones populares. Su modelo sigue siendo Silvio Berlusconi, líder del principal grupo de comunicación italiano, elegido democráticamente presidente del Consejo. Berlusconi ha demostrado que, cuando uno posee la primera fortuna de un país y controla su principal grupo mediático, ganar –democráticamente- unas elecciones nacionales constituye una simple formalidad.

La “guerra sucia de los medios” que tiene lugar actualmente en un buen número de Estados contra los presidentes democráticos es la réplica de lo que hizo en Chile, a principio de los años 1970, el diario El Mercurio contra el gobierno del presidente Salvador Allende, y que desembocó en el golpe de Estado militar del 11 de septiembre de 1973.

Estas campañas con las que los medios tratan de acabar con la democracia, continúan. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, víctima de un intento de golpe de Estado el 30 de septiembre de 2010, acusó a los medios, al considerar que su responsabilidad en este putsch fue “enorme, los medios de comunicación son unos conspiradores permanentes. Son los perros guardianes del status quo (…) El pueblo quiteño fue azuzado, fue instigado, fue manipulado durante semanas por una prensa corrupta. (…) Eso es lo que permanentemente hemos recibido desde nuestro primer día de Gobierno, sobre todo por no someternos pasivamente a la prensa, que se considera como un poder omnímodo”.

En honduras, el 28 de junio de 2009, el presidente Manuel Zelaya tuvo menos suerte. Fue derrocado por un golpe de Estado organizado por una alianza entre los poderes de la oligarquía tradicional y los de la reacción clásica (Fuerzas Armadas, Iglesia) a la que se unieron los poderes mediáticos. Juntos, y en nombre de la “libertad de expresión”, atacaron las reformas, votadas democráticamente, que defendían los intereses de la mayoría de la población.

Este es el panorama mediático de la globalización. Medios de comunicación de masas y globalización liberal van de la mano. Resulta urgente exigir a los grandes medios que permitan a sus periodistas actuar en función de su libertad de conciencia y no en función de los intereses de los grupos, de las empresas y de los patronos que los contratan”.

RAMONET, ignacio. La explosión del periodismo. Internet pone en jaque a los medios tradicionales. Capital Intelectual. P 52 a 54.

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