Los negritos del doctor Mariano Grondona

Escucharlo a Mariano Grondona hablar de Malvinas, democracia, libertad o derecho puede provocar dos reacciones tangencialmente opuestas: una risa que acalambra la panza o bien, arcadas de asco, con los mismos y desafortunados espasmos abdominales. La fisiología parece demostrar que el lenguaje alambicado, que suena como un hipo -pero pedante-, no esconde bien la hipocresía, o al menos no lo hace de forma eficiente. Grondona, uno de los "héroes" civiles de las dictaduras militares, siempre muestra la hilacha...


En 1993, Tomás Abraham, escribió un ensayo glorioso, "Los negritos del doctor Mariano Grondona", que es un martillazo brutal para toda la otra caracterología del hipócrita, desde el estúpido hasta el lamebotas. El ensayo empieza así:
"No es lo mismo cambiar de opinión que cambiar un sistema de amores y de odios. No es otra cosa lo que dice el mismo Doctor Grondona cuando repite con frecuencia que sus opiniones se han liberalizado pero sus instintos siguen siendo siguen siendo de derecha. Sólo que no es un asunto fisiológico ni son sus opiniones las que han cambiado. Salvo que las opiniones no sean mas que modales".