Con el viento | Matías Aldaz


en la cama me hablás
del pueblito en el que te criaste
y yo me imagino
el pasto la loma la casa
y también el caballo marrón
que me dijiste
que corre como el viento
y lo digo
en voz alta
sin querer
sin pensar: el caballo marrón
que corre como el viento
pero vos me corregís
no, como no
con”, y me lo decís
en la cara: que corre con el viento
y yo pienso en ese viento
que es el mismo que te deshoja las plantas del balcón
y que te hace doler los oídos en el mar
y siento tu brazo
que se apoya fuerte
en mi pecho
y que después
se despluma.
en ese momento
entiendo todas las entelequias
del mundo
y su fracaso esencial
y entiendo
también
aquel primer instante
en el que vos estabas afuera
y yo adentro