El Perro Retórico | Toriko Takarabe


Del extremo del campo desierto corre el viento
                                       como un perro salvaje:
al escribirlo, tuve un desasosiego ante la expresión,
quizá porque tiene una retórica inútil.
En el campo desierto bajo la oscuridad del alba corre
               algo que no se sabe si es un viento o un perro:
ésta es la frase que corresponde a mi primera impresión.
En realidad, del extremo del campo desierto corren
                                         perros como el viento,
unos perros hambrientos que vienen en manada
                                         a toda carrera
El viento huele a bestia
El viento corre con flameantes pelos desconocidos
El viento golpea con ferocidad
El viento muge en remolinos alrededor del bebé
El viento corre recogiendo algo dulce y blando
Los perros parecían remolinos
porque todavía no amanecía
supongamos que hay cadáveres de los refugiados,
                                          botados por allí
¿El viento sonará más poético que el perro?
¿Me conduce a salvarme a mí mismo?
En fin, los perros devorarán al bebé
Aunque así sea el mundo,
no quiero distinguir el viento y los perros salvajes.
Ambos corren con pelos flameantes.


(Poesía contemporánea del Japón, Antología | Tetsuo Nakagami y Yutaka Hosono)