Una heladera en la noche | Fabián Casas


Primero fue un terreno baldío.
Después vinieron los obreros
y en dos días armaron la piecita,
pavimentaron todo, pintaron las paredes.
(Pero antes era un baldío
donde nos reuníamos a fumar y mirar
revistas pornográficas.)
Ahora le pusieron entre medio de los coches
una heladera roja de Coca-Cola
que tiene luz propia durante la noche.
(Durante la noche la oscuridad resplandece
contra la heladera roja de Coca-Cola.
A veces algún chico le pone una moneda
y espera su botella prometida.)

(Horla City y otros. Toda la poesía 1990-2010)