Una pequeña novela maravillosa | M. Solo tempestad



Compartimos la reseña que escribimos sobre El hombre que hablaba en flores, de Christian Broemmel, para Solo Temestad.

***

Marcelo habla en flores. Literalmente las genera. El acto del habla se transforma en la génesis de unas flores innominables que significan, justamente, las palabras y los sentimientos del protagonista, pero que no pueden nombrarse. ¿Puede leerse como una metáfora exquisita sobre el lenguaje? Sí, se puede. Pero no sólo eso. Hay otros elementos interesantes en El hombre que hablaba en flores, la nouvelle de Christian Broemmel.


Desde comienzo todo se sumerge en una filigrana nebulosa. Se nos dice que esta es una historia referida. Una mujer se la contó al personaje que la relata . “La memoria es una entidad viva, creativa, parasitaria, es decir casi un artista”, dice. Y esto nos sumerge en la duda permanente sobre hasta qué punto todo realmente sucedió, dónde están las exageraciones y los menoscabos. Porque la memoria no es ecuánime. Porque si la memoria es una entidad viva y creativa, se sostiene en un punto de vista y este genera un laberinto donde no todo puede ser cierto. Esta duda en el origen que comparten el argumento y el protagonista, complejiza la trama.

3 comentarios :

  1. Voy a continuar leyendo entonces. Por ahora la propuesta parece atractiva...
    Saludos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :)
      Recomendamos la pagina amiga Solo Tempestad.

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar