Dos poemas de Kenneth Koch



VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE WILLIAM CARLOS WILLIAMS

1
Talé la casa en la que habías planeado vivir el verano que viene.
Lo siento, pero era por la mañana, no tenía nada que hacer
y sus vigas de madera eran tan tentadoras.

2
Los dos nos reímos al ver las malvarrosas
y entonces las rocié con lejía.
Discúlpame. Ya ni sé lo que hago.

3
Regalé el dinero con el que pensabas vivir los próximos diez años.
El tipo que me lo pidió iba vestido de cualquier manera
y el sólido viento de marzo en el porche era tan jugoso y frío.

4
Ayer por la noche salimos a bailar y te rompí la pierna.
Perdóname. Estuve muy torpe, y
te quería aquí en la clínica, ¡donde soy el médico!

***

PARA TI

Te quiero como un sheriff busca la nuez
que resolverá un caso de asesinato que lleva años sin resolverse
porque el asesino la dejó en la nieve junto a una ventana
por la cual vio su cabeza, conectada por
un cuello a sus hombros, cubriendo su corazón
con un tejado rojo. Por esto vivimos mil años;
por esto amamos, y vivimos porque amamos, no estamos
dentro de una botella, ¡gracias a dios! Te quiero como un
niño busca una cabra; estoy más loco que los faldones de una camisa
al viento, cuando estás cerca, un viento que sopla desde
el gran mar azul, tan brillante, tan profundo y tan distinto de nosotros;
me parece que siempre estoy cruzando en bicicleta un África de campos
verdes y blancos para estar cerca de ti, incluso en mi corazón
cuando estoy despierto, que va a nado, y creo también que eres
tan digna de confianza como la acera que me lleva hasta
el lugar donde vuelvo a pensar en ti, ¡nueva
armonía de pensamientos! Te quiero como la luz del sol gobierna la proa
de un barco que navega
de Hartford a Miami, y te quiero
más y mejor al amanecer, cuando incluso antes de despertarme el sol
me recibe en las preguntas que tú siempre planteas.


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