Tres poemas de Gottfried Benn


ESCARCHA

Algo de la densa niebla
se reveló y creció
como blanca sombra en la noche
abrazando abetos, árboles y hayas.

Resplandeció como lo suave
blanco que de las nubes cayó
y en silencio liberó en pálida
belleza un oscuro mundo.


TURÍN

“Camino con las suelas rotas”,
escribía ese gran genio mundial
en su última carta... Después lleváronle
a Jena... Psiquiatría.

No se puede ningún libro comprar,
los lee sentado en las bibliotecas...
Apuntes, correr por los fiambres...
esos eran los días de Turín.

Mientras la noble podredumbre de Europa
de Pau, de Bayreuth y de Epson mamaba,
él abrazaba dos caballos de una carroza
hasta que el hostelero a la casa lo arrastró.


POESÍA ESTÁTICA

Ajeno a la evolución
es la profundidad del sabio,
los hijos y los nietos
no lo inquietan
ni lo apremian.

Defender opiniones,
actuar,
arribar y partir
son las señales de un mundo
que no ve claramente.

Ante mi ventana,
dice el sabio,
se extiende un valle
en el que se concentran las sombras
y dos álamos enmarcan la senda,
tú sabes... hacia dónde.

Perspectivismo
es otro vocablo para su estática:
trazar líneas,
continuarlas
según la ley de arabesco
-refulge el enramado-,
también las multitudes, los cuervos,
lanzados al rojo invernal del alba,
y después dejarlos caer...


tú sabes... para quién. 

(Versiones de José Manuel Rencillas) 


2 comentarios :

  1. " TURIN ", no es un poema, es cualquier cosa, a los famosos le permiten todo tipo de arrebatos, eso nunca me interesó, los otros dos poemas estan buenos, Gracias,.-

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    1. Gracias, Víctor, por tu comentario.
      La poesía de Gottfried Benn se ciñe sobre dos extremos que se ejemplifican bien en la selección, a nuestro entender.

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