Dos poemas de Guillaume Apollinaire




EL VIENTO NOCTURNO

Ah las cimas de los pinos crujen y entrechocan
Y se escucha el lamento del vendaval
Y en el cercano río con voces victoriosas
Los elfos tocan trompas de ráfagas o ríen
Atís Atís Atís bello y desgalichado
En tu nombre que los elfos han burlado en la noche
Porque el viento gótico bate uno de tus pinos en la noche
El bosque huye a lo lejos como una armada antigua
Cuyas lanzas oh pino se agitan en la lucha
Las aldeas obscuras ahora meditan
Como las vírgenes los viejos y los poetas
Y no despertarán al paso de ningún viandante
Ni al caer el halcón sobre blancas palomas.


OCÉANO DE TIERRA

a G. de Chirico

He construido una casa en medio del océano
Sus ventanas son los ríos que fluyen de mis ojos
Los pulpos pululan todo alrededor de las murallas
Oíd el latido de su triple corazón y su pico golpear los cristales

Casa húmeda
Casa ardiente
Estación rápida
Estación cantarina
Los aviones ponen huevos
Atención se va a echar el ancla

Atención al ancla que se echa
Sería bueno que bajaseis del cielo
La madreselva del cielo trepa
Los pulpos terrestres palpitan
Y después somos y seguimos siendo nuestros propios sepultureros
Pálidos pulpos de las olas gredosas oh pulpos de pálidos picos
Alrededor de la casa está ese océano que conoces
Y que no descansa nunca. 

Versiones de José Manuel López.

1 comentario :

  1. El Océano de la tierra no dejéis de leerlo, Hace mucho tiempo lo leí y me prendó, ese océano que no conoces y que no descansa nunca.... Es grandioso o a mi me lo parece. 

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