Tres poemas de Yannis Ritsos

 

GRADOS DE SENSACIÓN

El sol declinó rosa, naranja. El mar,
oscuro, azul verde. A lo lejos un barco,
una mancha negra balanceándose. Alguien
se levantó y grito: “un barco, un barco”.
Los otros, en el café, dejaron sus sillas, miraron.
Realmente era un barco. Pero el que había gritado,
sintiéndose culpable bajo las severas miradas de los
otros,
declinó la mirada y dijo en voz baja: “les mentí”.


CASI UN CONJURADOR

A la distancia él disminuye la flama de la lámpara
de aceite, mueve las sillas
sin tocarlas. Se agota. Se quita el sombrero y
se abanica con él.
Entonces, con una expresión interior, obtiene tres
cartas
de un costado de su oreja. Disuelve una estrella
verde, calmada en su dolor,
en un vaso de agua, agitándola con una cuchara de
plata.
Se toma el agua y la cuchara. Se vuelve transparente.
Un pez de oro se ve nadando dentro de su pecho.
Entonces, exhausto, se recuesta en el sofá y cierra
los ojos.
“Tengo un pájaro en la cabeza”, dice “No puedo
sacarlo”.
Las sombras de dos grandes alas llenan la habitación.


VIENTO

Frente a la ventana, los grandes girasoles.
Sobre el camino sucio, polvo del caballo que pasa.
Ella de pie todavía esperando. Triste.
La luz reflejándose en su cara podría ser
de los girasoles aquellos; De repente
levanta los brazos, atrapa el viento,
se posesiona del sombrero de paja del jinete, lo
aprieta a su pecho,
entra y cierra la ventana.

Versiones de Jaime Nualart.


1 comentario :

  1. Siempre me gustó "Viento" pero hoy releyendo "Grados de sensación" me quedo con él.. imagino que son los momentos en que uno se encuentra tb.

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