Dos poemas de Gregory Corso



SALOMA MARINA

Mi madre odia el mar
mi mar en especial
Le advertí que no lo hiciera
fue todo lo que pude hacer
Dos años después
el mar se la comió
Sobre la orilla encontré un raro
aunque delicioso alimento
Pregunté al mar si podía comerlo
y el mar dijo que podía
—Oh mar, ¿Qué pez es éste
tan tierno y tan dulce?
—Los pies de tu madre.

TENGO 25

Con un amor una locura por Shelley
Chatterton Rimbaud
y la charla necesitada de mi juventud
se ha ido de oreja a oreja:
¡ODIO A LOS VIEJOS POETAS !
En especial los viejos poetas que se retractan
que consultan a otros poetas viejos
que hablan de su juventud en susurros
diciendo: —Los hice entonces
pero eso fue entonces
eso fue entonces…
Oh me gustaría acallar a los viejos
decirles: —Soy vuestro amigo
lo que fueron una vez, a través de mí
volverán a serlo…
después de noche en la confianza de sus hogares
les arrancaría sus de pedir perdón
y robaría sus poemas.

Versiones de Elvio Gandolfo.
Poesía Beat, antología. Ed. Colihue.

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