Tres poemas de Juana Bignozzi


COMO SOY UNA MUJER DESMEMORIADA

Como soy una mujer desmemoriada
repito mis penitencias al infinito
nosotros como locos presos por nuestras historias
amamos entre caras trágicas
nos empeñamos en el amor de algún día
en medio de este sol de invierno
en realidad pensamos en las muertes ineludibles de algún día.
Como soy desmemoriada me engaño diariamente
con soluciones ingenuas
abro ventanas nunca me animo a tirarme
si lo hiciera él miraría detenidamente mi rostro
mi amigo terminaría alguna de sus frases
pero la memoria vuelve y sólo quedan
infinidad de cosas perdidas por nuestras buenas maneras.



VIDA DE RELACIÓN

En las mismas habitaciones con el mismo reloj
revivimos historias de los que se han equivocado
nosotros los que nunca haríamos eso, los que entendemos
seres solitarios con amores ocultos
si ellos pudieran entender los pobrecitos que aconsejan viajes
yo como persona que amo las hermosas formas de la muerte
y que ahora sólo espera no morirse hasta entender
si mis hermosos amigos casi todos preocupados por la vida
pudieran quitarse la capa
yo les hablaría de la alegría les contaría historias sencillas
cuentos para alguien que quisiera vivir.
Si ellos dejaran de pasearse por el mundo
yo les hablaría de alguna de las vidas que aún escucho
si yo estuviera totalmente loca o totalmente muerta
si alguna vez me dejaran sola sin ningún nombre
quiero decir sin preguntarme quién soy
yo les diría ciertas mujeres con amores tristes
conocen como nadie el sol de la tarde
las tazas de café compartidas
las sabias charlas sobre el tiempo
con mis hermosos amigos casi del alma
hablo del cambio de estación
de los viajes tan necesarios para la gente con inquietudes
yo les diría para los demás aún hay formas de convivencia
para nosotros, sólo ciertos cariños por las locuras
ciertas charlas que nos cuestan agonizar durante años
calles caminadas recaminadas
nosotros en realidad
gente con oficios que no sirven para triunfar
gente que se envenena dulcemente casi con amor.



DESPUÉS DE TANTOS CUERPOS SOBRE MI CUERPO

una juventud violenta, inquieta
y saturada de hastío
Paul Éluard

Después de tantos cuerpos sobre mi cuerpo
días enteros hechos pedazos con palabras
aún quisiera emborrachar mi corazón
pero nos rodean hombres tersos casi lúcidos
un poco deteriorados por el tabaco.
No se perderán nuestros amores
porque de esta gloriosa juventud quedarán fotos
hermosas fotos buenas fotos casi divertidas.
Aún quisiera emborrachar mi corazón
pero nos rodean vinos sin intensidad
gente que escribe en las orillas del diario
en sobres usados escribe no estoy sola
gente que mira por la ventana y sin equivocarse dice:
así es el otoño, agua y viento.

¿Quién se atrevería a decir otra cosa?


Fuente: Revista Abanico.

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